Desde la infancia y sin saberlo ya crecía este fuego interno de ayudar a las mujeres a ver su belleza y potenciarla...
Desde que tengo memoria, la ropa fue mi forma favorita de jugar a ser quien quería ser. De niña me escapaba al placard de mi mamá, me ponía sus camisones de satén y sus tacos altos, y desfilaba
por mi dormitorio como si fuera una pasarela. Ya en la adolescencia, cuando mi mamá tuvo un negocio de ropa, descubrí lo mucho que disfrutaba atender y ayudar a las clientas. Podía pasar horas
probándome prendas, explorando estilos y entendiendo qué me favorecía y qué no. Incluso tenía una carpeta donde guardaba artículos de revistas sobre lo que sí se debía vestir y lo que no. Sin
saberlo, ahí empezaba a formarse mi vocación.
Mientras crecía, mis amigas me pedían ayuda para elegir sus looks, y yo era feliz acompañándolas pero en esa época era impensado para mi ser Asesora de Imagen, a parte tenia una gran pasion
también que era la enseñanza y el amor por los niños, así que estudie para ser Maestra Jardinera y años mas tarde la Licenciatura en Nivel Inicial. Ejercí durante más de 28 años, una etapa
hermosa y llena de sentido, pero llegó un momento en el que sentí que ese ciclo se había completado, ya estaba cerrado internamente.
Recuerdo haberme preguntado: “¿Y ahora qué hago?”. Fue mi esposo quien, conociendo mis pasiones más profundas, me dijo: “¿Por qué no volvés a eso que tanto amás? La asesoría de imagen siempre fue
lo tuyo”. Esa frase despertó algo en mí. Decidí escucharme, investigar, formarme y apostar por ese sueño que llevaba toda la vida conmigo.
Estudie 3 veces la carrera de Asesoría de Imagen mientras trabajaba como jardinera y comencé con un taller de mujeres en el living de mi casa y desde ahi no pare de trabaja. Comencé a
capacitarme en Buenos Aires, abrí mi atelier en una ese espacio de mi casa y todo comenzó a fluir y creció, igual que mi confianza y mi proyecto. Luego vino la formación en coaching de
imagen y todo comenzó a ser cada vez mas significativo y profundo. Finalmente me jubilé como docente y me animé a dar el salto: abrí una oficina más amplia y me dedique por completo a lo
que realmente amo.
Hoy trabajo full time como Asesora y Coach de imagen, uniendo mi experiencia, mi sensibilidad y mi vocación de servicio para ayudar a otras mujeres a descubrir su autenticidad y proyectarla a
través de su imagen. Cree mi propio método fusión Esencia e Imagen con el cual cada mujer es la protagonista y creadora de su propia manera de vestir con intención y en coherencia con
su esencia. Esta profesión no es solamente mi trabajo: es mi historia, mi pasión y mi forma de acompañar a otras a verse —y sobre todo sentirse— muy bien con quienes son y como son. Siento
que hoy se juntas mis dos amores la enseñanza y la asesoría de imagen porque ambas se encuentran en un punto y hasta se complementan porque todo lo aprendido en mi ser docente hoy lo vuelco en mi
manera de acompañar y de llegar a que las mujeres comprendan como encender su luz propia y brillar.
Soy Gabriela Garcia Asesora y Coach de Imagen

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